Con qué facilidad oigo decir «te quiero»;
y yo, que todavía sigo sin saber
si te quise, si te quiero, si te querré.
Te juro que les he oído declararse
en tan solo un mes y tres días de abril;
yo, años contigo, no los sé definir.
Como si el amor no fuese algo que pasa
al descubrirte, no sólo en tu amanecer,
sino en la penumbra de tus noches, también.
Les veo publicando rutinas de ensueño,
profesando su cariño y eterno amor,
haciendo que te preguntes «¿qué tengo yo?»
Pero esos amores son estrellas fugaces:
Puro fuego que llega y, sin más, se va;
se cruzan entre ellas, mas no volverán.
Yo prefiero contemplarlas desde el silencio
y ser testigo, junto a la luna y el mar;
si estás a mi lado, las veremos pasar.
Y así, mientras vemos vaivenes de 'te quieros',
sin pronunciar una palabra lo sabré:
Sí te quise, sí te quiero, sí te querré.
Samuel Álvarez Conejos

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Avante, no te quedes expectante o indeciso,
que lo que no escribas hoy se quedará en el olvido...
Gracias por ser parte de este blog.