26 de agosto de 2021

Especial

 
Dicen ser del verano lo contrario al invierno.
Pero el frío no entiende de meteorología,
sólo de las palabras que el miedo vacía,
pues nacen en suspiros y mueren en lo interno.

Yo callaré de nuevo, cuando al verte palpite,
fingiendo una sonrisa casi indiferente.
Y tú amarás mis gestos, como si de repente
quisieras refugiarte y hacerlos tu escondite.

Habrá un brillo en la luna que contigo combine,
llenándome de magia, robándome el sentido.
Notaré melodías, aunque sean ruído,
querré comenzar algo y que nunca termine.

Especial quiero serte, ¿no lo anhelamos todos?
Y aunque calor emane de las ganas unidas,
mi colchón rebosa ausencia de noches prohibidas.
Especial para nadie somos, de todos modos.
 
 
Samuel Álvarez Conejos 

18 de junio de 2021

Alas inquietas

 
Convicción y coraje
constituyen las alas del viajero.
Con ligero equipaje,
sin destino certero,
perseguirá su nuevo paradero.

No nos es nueva usanza
que toda etapa tiene su momento.
Que siempre habrá esperanza
para quien tome aliento
y abra inquietas sus alas al viento.
 
Viajará la memoria,
intacta, desde lo desconocido,
a esta, nuestra historia,
buscando lo aprendido;
ninguna orquídea queda en olvido.
 
Rebosa en mí, con brío,
un orgullo de honra y excelencia,
cual agua de rocío,
por esta coincidencia,
ser familia en The Westin Valencia.
 
 
Samuel Álvarez Conejos 

21 de mayo de 2021

Desmemoria

 
Tristes versos cargados de añoranza,
traslúcido rocío de viñedos,
se deslizan con brío por mis dedos
en busca de un ápice de esperanza.

Mi rostro ya no es aquel lampiño
de quien soñaba absorto con la luna.
La ilusión se convirtió en laguna;
nació un hombre, mas murió un niño.

Los recuerdos devienen en olvido
y la esperanza es un alba lejano,
el marrón que antes era verano
a ojos del que olvida lo vivido.

Quizás haya crecido demasiado
y derribar molinos ya no sea
afán de quien perdió a Dulcinea
en el andar del camino cansado.

Volver, quién pudiese volver a verte
y soplar mariposas en tu palma.
Tu voz era manantial a mi alma,
nuestro amor, mayor que la misma muerte.

Volver, a los tiempos de lo posible,
donde la soledad no daba miedo
porque sin sorteos y con denuedo
echaste en mí tu ancla irreversible.
 
 
Samuel Álvarez Conejos 


20 de febrero de 2021

Literatura en tu cuerpo


Necesito lectura.
Pero no la que da un libro corriente
colmada de censura;
manzana de serpiente 
que me despierte y que sacie mi mente.

Mi intención ya perpetra
un delito contra tu libro entero, 
y no dejaré letra
perdida en el tintero
que revoque este anhelo pasajero.
 
 
Samuel Álvarez Conejos 


7 de enero de 2021

La noche expuesta en nuestro abrazo


No cabía esperar que, encontrarte,
volvería de nuevo a revocar
tanta, tanta esperanza malgastada.
Aquella noche entendí que lo eterno
no es eterno en sí mismo,
sino que está forjado y lo compactan
incontables y efímeros momentos.

No hizo falta nada más esa noche.
Nada más que una luna casi llena
sujeta, en un abrazo de madre,
por la bóveda celeste serena
que incauta desnudaba,
sobre el canto de un sigiloso mar
parte de sus recónditos misterios.

Enfurecieron, celosas de vernos,
el agua las nereidas,
bajo el acecho de tímidos astros,
y se encrespó al son de un cielo sin alma.
Pues en medio de la afilada arena,
del cierzo y de las indomables olas
tan sólo tú y yo éramos la calma.
 
 
Samuel Álvarez Conejos 

19 de noviembre de 2020

Estaciones



Nos conocimos
viendo el mar y la luna
tras el verano
 
Cuando marchaste
me quedé como al árbol
deja el otoño.
 
No regresaste,
igual que el sol escapa
al frío invierno.
 
Hay esperanza,
nacerá un nuevo brote
en primavera.


Samuel Álvarez Conejos

30 de octubre de 2020

Consejos a la carta

 
Dicen que hay que perseguir lo que uno quiere;
o que, si no fluye, mejor sin presiones.
Que el amor no se busca, porque se encuentra;
que quizá, mejor, usar aplicaciones.
Que uno al vestir debe sentirse cómodo;
o que uno siempre ha de ir elegante.
Que diga y haga conforme a lo que pienso;
también que nunca hay que perder el semblante.
Que me deje llevar, sin pensar en nada;
o que busque la paz interior y la siga.
Que hay que escuchar y aprender de los mayores;
o no haga caso a lo que nadie me diga.
Que cuide la alimentación y esté sano;
o, qué más da, mejor lo que se me antoje.
Que coja abrigo y paraguas por si llueve;
o baile bajo la lluvia aunque me moje.
Dicen que puedo conseguir lo que quiera;
también que debo dejarte en el olvido.
Que luche por ti, si quiero que te quedes;
o deje de buscar a quien ya se ha ido.
 
 
Samuel Álvarez Conejos 
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