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15 de febrero de 2026

Bajo el firmamento

 


Con qué facilidad oigo decir «te quiero»;
y yo, que todavía sigo sin saber
si te quise, si te quiero, si te querré.

Te juro que les he oído declararse
en tan solo un mes y tres días de abril;
yo, años contigo, no los sé definir.

Como si el amor no fuese algo que pasa
al descubrirte, no sólo en tu amanecer,
sino en la penumbra de tus noches, también.

Les veo publicando rutinas de ensueño,
profesando su cariño y eterno amor,
haciendo que te preguntes «¿qué tengo yo?»

Pero esos amores son estrellas fugaces:
Puro fuego que llega y, sin más, se va;
se cruzan entre ellas, mas no volverán.

Yo prefiero contemplarlas desde el silencio
y ser testigo, junto a la luna y el mar;
si estás a mi lado, las veremos pasar.

Y así, mientras vemos vaivenes de 'te quieros',
sin pronunciar una palabra lo sabré:
Sí te quise, sí te quiero, sí te querré.

  
Samuel Álvarez Conejos 

25 de noviembre de 2023

Elemental


El agua que se escapa de las manos
es recogida por la tierra,
donde el árbol aferra su vida
como la noche abraza al día en el ocaso.
El fuego que arrasa los prados
se ahoga si no danza con el aire.
No puedes oler sus colores ni capturar sus voces.
Déjales ser y coexistirán,
como el hielo reposa sobre la roca.
 
 
Samuel Álvarez Conejos 

30 de octubre de 2020

Consejos a la carta

 
Dicen que hay que perseguir lo que uno quiere;
o que, si no fluye, mejor sin presiones.
Que el amor no se busca, porque se encuentra;
que quizá, mejor, usar aplicaciones.
Que uno al vestir debe sentirse cómodo;
o que uno siempre ha de ir elegante.
Que diga y haga conforme a lo que pienso;
también que nunca hay que perder el semblante.
Que me deje llevar, sin pensar en nada;
o que busque la paz interior y la siga.
Que hay que escuchar y aprender de los mayores;
o no haga caso a lo que nadie me diga.
Que cuide la alimentación y esté sano;
o, qué más da, mejor lo que se me antoje.
Que coja abrigo y paraguas por si llueve;
o baile bajo la lluvia aunque me moje.
Dicen que puedo conseguir lo que quiera;
también que debo dejarte en el olvido.
Que luche por ti, si quiero que te quedes;
o deje de buscar a quien ya se ha ido.
 
 
Samuel Álvarez Conejos 

2 de julio de 2020

Contrasentido


Todo y nada es nunca como esperamos:
Abrazos fuertes que rompen por dentro,
perderse y acabar yendo al encuentro,
ausentarse para pedir reclamos.

Reavivar la herida que yace muerta,
confundir con intención de aclararse,
discutir para así reconciliarse;
que la puerta permanezca entreabierta.

Ignorarse para sumar más ganas;
todas esas noches con sus mañanas.
nostalgia que me provoca olvidarte.

Y yo es que ya no sé cómo aclararme:
si quererte aunque acabe por odiarme,
o quererme aunque acabe por odiarte.



Samuel Álvarez Conejos

15 de mayo de 2020

5 de diciembre de 2019

Paradoja



Maldices la oscura y continua rutina, 
pero no te detienes a ver el sol caer.
Crees que el pasado te predestina
por no cerrar las cicatrices del ayer.

Sueñas con besos bajo tormentas,
pero nunca has danzado con ellas.
Y mientras bajo tu techo te ausentas,
sobre éste brillan las estrellas.

Admiras la belleza en las mariposas,
así como te disgustan las orugas.
Por trabajo o por ocio, poco reposas,
mas para ver amanecer no madrugas.

Me dices cuánto te gustan las flores,
pero las arrancas de sus ramas.
Que no te extrañen, cariño, los temblores
cuando me susurras que me amas.


Samuel Álvarez Conejos

4 de julio de 2019

Sueños dormidos



¿No te da miedo esta rutina?
Nos rodean muros llenos de puertas
que nunca nos atrevemos a cruzar.
Y el camino que pisas
es lo único que tienes;
lo único que tendrás.

¿No te desgastan las expectativas?
Las calles se llenan de verano
mientras esperamos por una señal.
Y cada instante que pierdes
es lo único que tienes;
lo único que recordarás.

¿No te satura tanta imagen?
Trampas consumiendo la inocencia,
pero nadie quiere dejar de mirar.
Y el ruido al que te acostumbras
es lo único que tienes;
lo único que conocerás.

¿No te agota esta distancia?
Los kilómetros parecen leguas
cuando los besos se pierden en el mar.
Y el horizonte en el que habitas
es lo único que tienes;
lo único que te arropará.

¿No te cansa vivir dormido?
Mirar a través de la ventana
contemplando la vida pasar.
Y ese sueño que duerme
es lo único que tienes;
lo único que te despertará.


Samuel Álvarez Conejos

22 de mayo de 2019

Quédate o déjame ir


No me hagas saber qué se siente
ser para ti unos labios más,
ser el juego que -indiferente-
mañana no recordarás.

Si no piensas acompañarme
no quieras llamar mi atención,
no vaya a ser que me desarme
tu sonrisa sin compasión.

Cuando llega la noche oscura
rezo poder volverte a ver,
y no perder la compostura
si eso llegara a suceder.

Ojalá que tus manos frías
no se olviden de mi calor,
y encuentren de nuevo en las mías
su hogar y abrigo acogedor.


Samuel Álvarez Conejos

28 de abril de 2019

Sin ataduras


No nos debemos nada, y sin embargo,
tiemblo al imaginarte en otros brazos.
Me aterran los kilómetros y las dudas;
tú sabes bien que pocas cosas perduran,
y hay momentos en que aferrarme a tu mano
parece el mejor plan para estar a salvo.

No nos debemos nada, y aun así,
pierdo el equilibrio al verte sonreír,
me es difícil mantenerme en silencio
y me nace regalarte mi tiempo,
esperando disponer también del tuyo,
conociendo así un poco más nuestros mundos.

Pareciera ser que nada nos debemos,
pero me gusta encontrarte en estos versos
y ver cómo nuestras diferencias huyen,
eclipsadas por nuestras similitudes;
y que sea costumbre encontrarnos ganas,
aunque en realidad no nos debamos nada.


Samuel Álvarez Conejos

31 de marzo de 2019

Lost without you



I'm so lost that I can't recognize your voice,
I can barely hear the beating of your heart,
I can't feel your touch -I wouldn't say it's by choice-.
Would you look at me before I fall apart?
Save me. Say my name once again.
Skin becomes harder after each scar.
Show me the way back to the lane,
cause you've been all I wanted so far.

Looking into the past pushes me to avert,
this wasted coincidence in life will never repeat.
Some things in life simply may never revert,
knowing the unknown leads me to a dead-end street.
Tell me at what moment did I get lost,
perhaps only then I can return to that place
where our paths were still crossed
and the memories didn't yet erase.

Rescue me from myself if you ever realize
that I let the routine making me its thrall
and there is no truth left in my eyes.
Cause we are just flesh, after all,
we won't ever be perfect, not even in the end.
Oh, but though winter can be unkind,
the sun will stay to shine and amend
as long as you remain in my mind.


Samuel Álvarez Conejos

7 de marzo de 2019

Trazos de primavera


Termina el invierno y mi cara está empapada.
El agua se ha encargado de limpiar los tejados,
las avenidas y las miradas.
Y todo parece renovado.
¿Por qué volver al lugar donde nada es lo mismo?
Hace tiempo nos conocíamos,
y sin saber bien qué ha sucedido
hoy somos sólo dos extraños.
Se nos perdió el horizonte, en algún momento.
Existe ese instante indeterminado
donde cada final tiene su comienzo,
y la caída es tan lenta como inevitable.
Uno debe alzar las manos y abrazar al destino,
besar la lluvia y dejar de buscar el sentido,
porque la batalla está perdida.
No existe retorno a la casilla de salida,
y extrañar es tan inútil como irremediable.
Hay cosas que nunca entenderemos
y supongo que lo mejor es que las ignores.
La primavera está al acecho,
y a los cerezos les nacen sus primeras flores.


Samuel Álvarez Conejos

2 de marzo de 2019

Interlude III


Every step towards myself drifts me apart from you.
Someone rescue me from this apathy.
Somebody make me feel.
Who will inspire immortal verses again?
Who will dare to be my muse?
May be I'm just getting worn out.
When did I come apart at the seams?
I want to look at you and not to think.
I need your hand to heal my heart.
Since the only I expect from life is you.


Samuel Álvarez Conejos

30 de enero de 2019

Cambiar el mundo


Todos queremos saber
pero nadie quiere estudiar.
Todos queremos comer,
pero nadie quiere cocinar.
Todos queremos tener,
mas pocos deciden crear.
Todos queremos tener familia,
pero nadie quiere compromisos.
Todos queremos tener dinero,
pero nadie quiere invertir.
Todos queremos volar
cuando apenas sabemos a dónde caminar.
Todos queremos cambiar el mundo,
mas nadie quiere cambiarse a sí mismo.



Samuel Álvarez Conejos

4 de enero de 2019

Interludio II


Quizá lo llegues a entender algún día,
por difícil que ahora parezca,
y es que fue por ti.
Todo fue por ti:
Decidir acercar el invierno,
congelar el corazón y no mirar atrás.
¿Nunca has sentido mis gritos mudos nombrándote?
Haberme convertido en quien hoy soy
y vivir desorientado
es solo una consecuencia inevitable.
Lo único que siempre me ha importado
es que tú seas capaz de seguir adelante,
sin mí,
como lo has hecho.
Parece que, al final, conseguí lo que quería,
menos a ti.


Samuel Álvarez Conejos

11 de diciembre de 2018

30 años




A mis recientes 30 años
he aprendido a amar con la mente
y a pensar con el corazón,
a descifrar los enigmas en las miradas,
a saborear un buen vino,
así como la piel que envuelve un alma noble.
Que cuando el mundo quiera encajarme en un sitio,
he de huir y buscar mi propio lugar.
Que la culpa siempre la tiene el que no está presente.
Que no me puedo fiar de ningún estudio,
porque lo que se descubre hoy con tanto fervor
anula el descubrimiento novedoso de ayer,
y el mundo sigue en decadencia.
Que lo único que nadie puede arrebatarme es mi experiencia,
y que nadie puede cambiar mi fe.
He visto la belleza en el silencio, 
la profundidad del horizonte a través de una mirada.
He entendido que el amor no se busca, se encuentra.
Que un abrazo repara más que un beso,
y que hay besos que saben a eternidad.

A mis 30 años me fascina imaginar
lo que todavía queda por aprender.


Samuel Álvarez Conejos

1 de septiembre de 2017

Soneto del fuego


Cuando sube la marea
y el horizonte se acuesta
surgen dudas sin respuesta;
enciendo la chimenea.

La dicción que el fuego humea
me ilumina y me contesta,
su armonía queda expuesta
y su voz me canturrea:

“¿Quíen prevendrá tu caída?
La noche todo subvierte,
te da la fruta prohibida.

La sabia edad te despierte;
misterios hay de la vida
que sólo aclara la muerte."


Samuel Álvarez Conejos

7 de marzo de 2016

Empezar de cero


Creíamos que nos faltaba algo por descubrir,
pero el tiempo enseña que a veces un “para siempre” dura apenas un instante,
y que recuperar aquel instante en que lo teníamos todo, es tan utópico como volver atrás
-al tiempo en que los sueños y los retos eran alcanzables, y se alcanzaban.

Ahora en la estantería sólo quedan algunos regalos rotos que no estaban destinados a perdurar.
No es culpa mía, ni tuya. De ninguno, o quizá de los dos.
Hemos sido como dos narizones intentado besarse.
Y yo todavía soy un cajón de errores por ordenar;
no sé si cada día me encuentro o me pierdo más.
A veces no sé, si debería pensar con el corazón o con la mente,
y me pregunto si soy cruel,
pero termino convenciéndome que lo cruel sería ver esperanza donde solo hay dos caminos empedrados que conducen a distintos lugares
y que simplemente se cruzan durante un instante eterno, para luego continuar cada uno su rumbo.

El horizonte se encuentra con la vista al cielo y el corazón en la mano.
Y me pregunto: ¿cuántas veces en la vida es necesario empezar de cero?
Y me respondo: las necesarias, supongo, hasta que uno acaba encontrándose a sí mismo.



Samuel Álvarez Conejos

12 de noviembre de 2015

Retales de pensamientos


Imagina sólo por un momento
que el mar embravecido halla la calma.
Imagínate que voy a tu encuentro
y que, una vez más, tu amor me abraza.
Imagina que los rencores mueren
y que todas nuestras lágrimas cesan,
y que nuevas sonrisas amanecen
llenando de melodías mis letras.

Imagínate rotos los espejos
y encontrándonos a nosotros mismos,
descubrir que -quitados los complejos-
tampoco es que seamos tan distintos.
Imagina que vuelvo a encontrar fuerzas
en la música que tu nombre inspira;
canciones desesperadas y eternas
que consiguen devolverme la vida.

Imagina que al fin
dejo de fingir que cada poema 
arrancado de tu esquiva mirada
son tan sólo palabras.


Samuel Álvarez Conejos

29 de agosto de 2015

Consejos omitidos


Jamás nadie nos dijo
que, en ocasiones, vienen tormentas
en las que no hay cobijo,
sólo abrazarte a tientas
y buscarte al perderme, si te ausentas.

Que el perdón es urgente
nadie nos contó, ni dio la noticia;
que no nos es prudente
reclamar la delicia
de venganza con disfraz de justicia.

Del tiempo y sus heridas,
del desvanecimiento de las horas
en años convertidas,
que lloro si tú lloras…
sólo yo te aviso aunque sé me ignoras.


Samuel Álvarez Conejos
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