7 de septiembre de 2018

Remains of a Summer Farewell



-One day I'll be gone to never come back-
Your eyes spoke directly to my carelessness.
As well as a candle got its end,
Our fire's been consumed.
Now tell me what is left
When all what we believed fades out to dust.
How I am suposed to act?
Convince me of your truth,
But I'll always keep mine,
Yes, I'll better keep mine.

We thought we'd never give up.
Was it too hard to last a little longer?
You may remember our song
Playing on my car radio.
Oh but aporia killed the heart
And now it's just one more sound.
Give me one reason for me to stay,
To stay away from a future where you are not.
Autumn rain will clean up summer remains
As we find out our way back home.


Samuel Álvarez Conejos

4 de junio de 2018

Predilecciones



Prefiero sentir la lluvia caer, más que verla desde la ventana.
Reír me es indispensable, ser cómplice de carcajadas simétricas, sacarte una sonrisa sólo para saborearla y sentirme un héroe en tus días grises.
Me inspira la luna cuando la veo a través de tus ojos, porque siento que me la acercan.
El infinito me intriga, pero no más que tus labios, que avivan el deseo de lo inexplorado.
Viajar es bello, sobre todo si es por tu cuerpo; perderse y no reconocer el camino de vuelta.
Me embelesa el aroma a azahar, porque anuncia primavera, y es la estación que más me recuerda a ti; será, quizá, por eso de los cerezos.
También me gusta el vino blanco, y beber de tu copa, que es la que más me sacia y la que más me embriaga;
mirar el contraste de tus ojos, que nunca sé si me miran a mí o al horizonte, porque yo suelo estar sumido en su profundidad.
Dormir reconforta, siempre y cuando seamos almohada para el otro.
Soñar debe ser siempre el último recurso, cuando no queden planes que llenen nuestras horas.
Me produce sencilla felicidad posponer varias veces el despertador,
perder el sueño y el miedo entre tu abrazo,
reflexionar bajo el agua templada de la ducha
o ausentarme mirando el mar.

También me gustan los cambios de sentido;
cambiar es parte de estar vivo.
Y así te fuiste, y mi inspiración se fue contigo.
Sería estúpido meterte en una jaula, sabiendo que naciste para ser libre.
No es amor aquello que te encadena, cohibiéndote de ser tú mismo.
La vida sólo mira hacia un sentido, y es una decisión que sea hacia adelante.
Mientras yo siga buscando mi rumbo,
tú seguirás cambiando el mundo
con tu sonrisa.


Samuel Álvarez Conejos

20 de mayo de 2018

28 de abril de 2018

Princesita



Cautiva te vi, y así tú me dejarías,
desde el día en que te ofrecí un nuevo hogar
y hasta el día de hoy, que, con manos vacías,
me dejas a mi suerte, en mi propio mar.

Me has visto en mis mejores y peores días,
estabas al acostarme y al despertar,
y aunque es cierto que escapatoria no tenías,
tenías tu territorio particular.

Quisiera haberte visto engendrar alegrías,
las bellezas de tu descendencia admirar,
quizá no invité a las mejores compañías,
pero de amores qué nos vamos a contar.

Aunque supiera que pronto me dejarías,
a tu silencio no me voy a acostumbrar,
y así como eras libre, entre melodías,
tus danzas fluviales voy siempre a recordar.


Samuel Álvarez Conejos

23 de marzo de 2018

La tenue caída (bis)


Llueve, y al compás de una romanza
un candil consume, voraz, su aceite,
una hoja en su leve caer danza,
y aun cayendo consigo la esperanza,
en su fin, su vaivén es su deleite.

Danza a la penumbra y sigue lloviendo,
el viento da forma a sus cicatrices.

Su alegoría me ha estado advirtiendo:
sólo se puede renacer muriendo;
sólo al caer se vuelve a las raíces.


Samuel Álvarez Conejos

26 de octubre de 2017

Interludio - I


Claro que pienso en ti, y por supuesto que me importas;
que cambiaría algunos procesos,
que evitaría algunos caminos y algunas decisiones,
esas que se toman por estar entre la espada y la pared,
con la mente fría y el corazón temblando.
¿Puedes sentir la presión? Apenas puedo soportarla.
Haber llegado hasta aquí y seguir estando solos,
tan abandonados como nos encontramos
y con la misma putrefacción interna.
¿Crees que no sé llorar? Pero prefiero mostrarte mi sonrisa.
Claro que volvería a comenzar,
y por supuesto que querría volver,
volver para sentir lo que se siente esa primera vez.
Contigo.


Samuel Álvarez Conejos

25 de octubre de 2017

Pájaros en el nido




 Se ha estipulado poner punto y final,
devenir en minuendo y en substraendo.
Pese a que ahora el silencio es lo ideal,
en el nido, pájaros siguen viviendo.
¿En qué instante aquello que es provisional
definitivo al final termina siendo?
Ningún otoño volverá a ser igual,
si bien las hojas continuarán cayendo.

Nunca el tiempo ha querido favorecer
la intrepidez de esta aventura amatoria;
si los planes fracasan -es menester-
improvisar será nuestra trayectoria.
Es tiempo de dejar la lluvia caer
sobre cada palabra y nuestra memoria,
sobre promesas y canciones de ayer,
sobre cualquier ápice de nuestra historia.

Y al volver la primavera y su vigor,
prométeme que seremos parecido
a aquél árbol que recupera su flor,
tal como si nunca la hubiese perdido.
Mientras el invierno ejerce su labor,
yo hasta tu reencuentro, tiempo cumplido,
no volveré a conocer qué es el amor,
 
cual ave migratoria vuelve a su nido.


Samuel Álvarez Conejos
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