1 de noviembre de 2013

Que el tiempo hable de amor


Si crecer significa olvidar,
que el tiempo no me alcance.
Que nunca me haga mayor
si dejaré de enamorarme.
Si al crecer dejaré de soñar,
que los astros se paren.
Si negarte es madurar,
que yo nunca deje de amarte.

Si al perder aprenderé a ganar
no dejes que me canse,
que no pare de intentar
ser cada día algo más grande.
Y si la vida viene y se va,
que me encuentre radiante,
que vejez no es soledad
si el amor llena nuestros planes


Samuel Álvarez Conejos

26 de octubre de 2013

Amores olvidados


Dicen que los amores nunca se olvidan,
y que van ocupando espacio en tu corazón hasta que éste, saturado, decide no aceptar ninguno más.
Quizá sea por eso que cuanto más crecemos más cuesta dar un lugar especial a alguien,
y, quizá, por eso, nadie quiere crecer.

¿Cuál es el cupo de cada uno?
¿Dónde está el límite de amar?
La gente mayor nos enseña a nunca resignarnos a amar,
y sin embargo cuántos de ellos ya se resignaron tiempo atrás...

Dicen que cada uno ha de encontrar a su mitad,
¿y si a la mía ya la llenaron otros?
¿y si, lleno su corazón de amores olvidados, no tiene hueco para mí?

Sé que no es lo más sensato, pero hoy volví al lugar donde nos conocimos.
El mar estaba como a ti te gusta: intranquilo, feroz, violento...
Te encantaba romper las olas con tu pecho, o deslizarte en ellas a la orilla.
Mientras, yo observaba...
Hoy la arena no ocupó mi toalla, y no había nadie alrededor que nos vigile.
El cielo, despejado, se movía lentamente al compás de la suave brisa que rozaba mi cuerpo desnudo; tú ya no estás para hacerlo...
Hoy la playa olía a ti,
y las libélulas de tantos colores me rodeaban buscando tu presencia, pero no la encontraron,
ni el agua invadió indiscreta tu toalla,
al igual que no encontraré yo hueco en tu corazón, lleno de amores olvidados.


Samuel Álvarez Conejos

18 de octubre de 2013

Todo evoca tu recuerdo


Maldito el día en el que yo,
ingenuo, decidí avanzar,
seguir mi camino sin verte,
obviar que sigues en mi mente
y aceptar nuestra realidad.

Malditas canciones de amor
que se empeñan en acercar
a mi memoria tu recuerdo,
invalidando todo el tiempo
que juré tratar de olvidar.

Malditas botellas de ron,
llenas de ausencia de paz
que, acabadas e inservibles,
cambian su sabor apacible
por evocarte una vez más.

Y maldito yo, y mi amor,
ese amor que no cesará
aunque desgarre lentamente
mi esencia, e, indiferente,
en silencio te habré de amar.


Samuel Álvarez Conejos

15 de octubre de 2013

Tal vez regreses


Tal vez regreses
si la hoguera se apaga,
si su cuerpo en tu cama
no es suficiente.

Tal vez regreses
al recordar un beso,
el sabor que -confieso-
dejé en ti adrede.

Tal vez regreses
al lugar de partida;
no hubo despedida,
tampoco suerte.

Tal vez regreses
si el frío otoñal llega
y al alba no estoy cerca;
mi cuerpo ardiente...

Mas no te engañes
si evoco nuestros besos,
que para merecerlos
ahora es tarde.


Samuel Álvarez Conejos

30 de septiembre de 2013

No dejes de buscarme


Te escapas, te escurres, "Que no salga herido..."
Tú y tu intención de guardar mis sentimientos,
sin saber que ellos sólo están a salvo contigo,
contigo acariciándolos y haciéndolos nuestros.

Me arrastro, me enfado; tú sabes que es tarde,
tarde para imaginar que no hubo nada,
tarde para tratar de olvidar lo inolvidable,
pero pronto para verte o pensar en mañana.

¿Hasta cuándo habré de esperar en mi cuarto,
intoxicado por el humo que expiran
las velas que enciendo nombrándote a cada rato,
por este amor venenoso que extingue mi vida?

Mírame y busca de nuevo
una razón sin fundamento,
una excusa para vernos,
el pretexto para un beso.

Puede que ya no recuerdes
el roce de nuestros vientres,
y ya se nos va septiembre
mientras sigo sin tenerte.


Samuel Álvarez Conejos

26 de septiembre de 2013

Haiku quinquies


Noche iniciada,
enciende su alma oscura,
la luz se apaga.

¿Volverá acaso?
El amor no perdura
tras el ocaso.

Busca la sombra,
su mente conjetura,
su voz le nombra.

Luna mordida
alumbra su figura,
su amor no olvida.

Volverá el alba,
hasta entonces perjura
que no le ama.


Samuel Álvarez Conejos

8 de septiembre de 2013

Has de saber


Has de saber que en mi memoria
reside el sabor de tu beso,
la firma que tu labio ha impreso
en los confines de mi historia.
No sé si es pronto, o ya es tarde,
para perderme en tus abrazos,
para recoger los pedazos
del amor que en mí aún arde.

Si piensas en mí todavía
rescataré del Hades mi alma,
regresará otra vez la calma
a esta constante noche fría;
y si un haz -desde tu mirada-
brilla sobre mi incertidumbre,
haré de tu amor mi costumbre
y de mi pecho haré tu almohada.

Has de saber que hoy volvería
a imaginar nuestro futuro,
juntar mi cuerpo con el tuyo,
soñar contigo esta utopía;
que volveremos a encontrarnos
solos, y en este mundo incierto,
que la esperanza aún no ha muerto
y vivirá, mientras queramos.


Samuel Álvarez Conejos
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...