28 de julio de 2007

Te buscaré


Te buscaré
como se buscan la noche y el día,
como mi boca busca la tuya;
pasaré toda mi vida
persiguiendo a la luna,
la única capaz de ayudarme
a escapar de esta locura
del dolor de quererte y no poderte alcanzar.
Porque es tu resplandor quien me motiva a embarcar
a un viaje sin fin que me lleve hasta ti,
donde el amor sea el timón
y el viento la pasión
que impulse nuestras vidas
a una nueva dimensión.

Veo la lluvia caer y pienso en ti,
en el viento acariciando tu pelo,
en tu olor que me induce al deseo...
Y seguiré aquí, pensando en ti,
imaginando la dulce fortuna
que sentiría mi boca en la tuya,
mojándose bajo la lluvia
e iluminados siempre por nuestra luna.


Samuel Álvarez Conejos

2 de julio de 2007

Amigo


Sé que no es fácil hallar afecto
entre tanto amor condicional,
mas te admiro y me contento
en poder contar con tu amistad.
Te agradezco el corazón sencillo
que se alegra si conmigo está,
tú sabes bien, amigo mío,
que estaré a tu lado hasta el final.
Porque hemos vivido momentos
que serán difíciles de olvidar,
y, si distancia o tiempo nos separan
y no te veo más en mi caminar,
sabrás por estas palabras
que siempre te voy a recordar.

Vendrán valles y montañas
donde será difícil continuar,
y subiré y bajaré a tu lado
para ayudarte a caminar.
Siempre pude contar contigo
y sé que en ti puedo confiar,
como a un hermano te he querido
y mi aprecio por ti aún crecerá.
Porque Dios acercó nuestras vidas
y va a ser difícil regresar;
me alegra compartir mi tiempo
y decirte con sinceridad:
gracias por ser mi amigo,
gracias amigo, por tu amistad.


Samuel Álvarez Conejos

17 de abril de 2007

Tu recuerdo



Me invaden noches de soledad,
ya no puedo dormir tranquilo
sin pensar en que no estás.
Si cada día que pasa
sólo pienso en tu mirada
y en las palabras que diré
cuando vuelva a ver tu cara.
No dejaste nada en tu recuerdo
ni avisaste que te ibas,
es algo que ahora no entiendo
-si lo llego a entender algún día-.
Si te fuiste en mal momento
y no hay retorno a nuestras vidas,
no lograré empezar de nuevo
e insistiré más cada día.

Nunca sabré por qué escribo estas palabras
que me salen sin ningún esfuerzo,
porque mi mente quiere olvidarte
mas en mi corazón sigue tu recuerdo.

Quisiera ser veloz como el viento,
incoloro e indiferente
para escapar de este tormento
que no logro quitar de mi mente.
Quisiera detener el tiempo
cuando te vea frente a frente,
no pensar en el presente
ni en el agua del desierto
que, como una llama ardiente,
ha entrado en mi pensamiento;
es mi amor que anda pidiendo
-como último recurso
y sin fuerzas de entenderlo-
un momento para tenerte,
aunque sé que no te tengo.


Samuel Álvarez Conejos

4 de marzo de 2007

Dependencia de tu amor


Fue tu mirada indiferente
quien me advirtió que no me amabas,
ya no esperes una sonrisa
cuando te vea cara a cara.
Cómo no expresar la tristeza
de no tenerte en mi corazón,
si al ver de ti sólo tu ausencia
mi alma disimula su dolor.
Ya no se trata de un capricho,
más bien dependencia de tu amor,
sólo sé que te necesito
y estoy dispuesto a esperar por vos.
No permitas que tus latidos
se desvíen hacia un corazón
que, aunque parezca que te quiere,
jamás lo hará como lo hago yo.


Samuel Álvarez Conejos

5 de enero de 2007

Volver contigo


No quiero que sentirte
sea tan sólo un recuerdo,
deseo que nuestras vidas
puedan hallarse de nuevo.
Quiero sentir tus abrazos
lejos de la distancia y el tiempo,
quiero sentir tu pasión
apartando de mí todo miedo.

Ansioso está mi corazón
por encontrar el tuyo una vez más,
pues si fundimos nuevamente este amor
ya nada lo podrá distanciar.

Con estos versos quiero guiarte
a olvidar lo que el tiempo robó,
vuelve a soñar junto a mis brazos
bajo el calor de una misma pasión.
No sé cómo más explicarte
que siempre estuviste en mi corazón,
déjame morar a tu lado,
refundamos de nuevo este amor.


Samuel Álvarez Conejos

23 de febrero de 2006

Esclavo del tiempo


Quisiera no tener que ver mi pasado
como una sombra de mi presente,
quisiera poder ver en mi futuro
el fruto bueno de lo que ahora siembre.
No quiero declarar sobre mi vida
las angustias que me envolvieron siempre,
quizás porque nunca quise aceptarlas
o porque nunca les supe hacer frente.
Siempre nos enseñaron que el tiempo
curaría todas las heridas,
mas aún espero impaciente
que la cura llegue a mi vida.
Los fracasos del día a día
y las metas no conseguidas,
¿para qué entonces la valentía
de lo que llegará en hora tardía?
Cuando el fuego esté consumido
y no quede agua en mi desierto
¿es entonces que veré el resultado
de años sufriendo la espera del tiempo?
No quiero que se me pase la vida
luchando por un mañana incierto,
que problemas tendré todos los días
y creo que es mejor reconocerlo,
porque está bien pensar en mañana
pero así no disfruto el momento,
prefiero morir no siendo nada
a fracasar en el intento
de querer ser algo en el mañana
y hoy hundirme en el lamento,
de intentar sanar mi alma dañada
y ser por siempre esclavo del tiempo.


Samuel Álvarez Conejos

4 de diciembre de 2005

Alguien más


Me pregunto tantas veces
por qué el dolor es tan intenso,
tan profundo, penetrante,
y se esconde tan adentro.
Sólo pretendo conocerte,
saber de ti un poquito más,
apartar tu indiferencia
y que me quieras de verdad.
Ya no sé si llorar
y dejar caer las lágrimas
o afrontar la realidad
y entender que no soy nadie,
una simple casualidad
que con el tiempo se te olvide,
un barco que al zarpar
milla a milla se disipe,
como hielo al calentar
que poco a poco se derrite,
una flor por madurar
que en tu mirada se marchite.


Samuel Álvarez Conejos
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